El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, ha autorizado la ejecución de un soldado norteamericano condenado por violación y asesinato, la primera vez en 50 años que un mandatario de este país ratifica la sentencia a muerte de un miembro de las Fuerzas Armadas. A diferencia de los civiles, un militar no puede ser ejecutado hasta que el presidente estadounidense haya aprobado la sentencia.
Articulo completo: ELPAIS.com
martes, 29 de julio de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario