Tras las emergencias gubernativas de la basura y la inmigración, Italia empieza a sentir que un nuevo malestar se desboca y emerge un fantasma más inquietante. Con el Gobierno guardando un silencio estruendoso, los medios, la oposición, las ONG y miles de ciudadanos coincidieron ayer en el diagnóstico: el país vive una "impresionante escalada de racismo".
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sábado, 4 de octubre de 2008
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