Es difícil dar con ellas, porque operan en la semiclandestinidad y rehúyen la vida pública. Pero forman un ejército de disciplinadas mensajeras encargadas de divulgar las virtudes del califato y de captar adeptos para el Partido de la Liberación, Hizb al-Tahrir, que aspira a la creación de un Estado panislámico en el mundo.
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martes, 23 de diciembre de 2008
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