El azar quiso que nunca se conocieran en persona, aunque sus caminos casi se cruzaron en Chivilcoy o en París, como recuerda Julio Cortázar en este texto en el que rinde homenaje a Felisberto. Revistaenie.com
Articulo completo: Clarin
viernes, 14 de agosto de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario