El soldado Pablo Emilio Moncayo ha vagado cinco meses por la selva con sus carceleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Así ha sido desde el pasado 16 de abril, cuando la guerrilla anunció que lo liberaría de manera unilateral. Desde entonces, lo separaron del grupo de compañeros de cautiverio, y desde entonces el miedo ha sido permanente por la cercanía del Ejército. Un vídeo entregado este jueves como prueba de supervivencia da cuenta de lo ocurrido en estos meses.
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viernes, 25 de septiembre de 2009
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